Disminución de la libido 

La libido es el componente consciente de la función sexual. La disminución de la libido se manifiesta como una falta de interés sexual o una reducción en la frecuencia e intensidad de los pensamientos sexuales, ya sea espontáneos o en respuesta a estímulos eróticos. La libido es sensible a la concentración de testosterona, así como a la nutrición general, el estado de salud y el consumo de drogas.

Las patologías que con más probabilidades disminuyen la libido pueden ser el hipogonadismo, la enfermedad renal crónica y la depresión; hasta el 25% de los hombres con diabetes pueden cumplir con la definición de hipogonadismo.

Los fármacos que potencialmente disminuyen la libido incluyen espironolactona, cimetidina, medicamentos para tratar el cáncer de próstata, la hiperplasia prostática benigna, algunos antihipertensivos, y prácticamente todos los fármacos que actúan en el sistema nervioso central antidepresivos y  antipsicóticos.

Deseo sexual hipoactivo (Mujeres)

 El trastorno del deseo/interés sexual, las motivaciones para estar sexualmente excitada son pocas o no existen. La disminución es mayor que la que podría esperarse por la edad y el tiempo de la relación.

A menudo, las causas implican factores psicológicos primarios (p. ej., depresión, ansiedad, estrés, problemas de relación) y/o experiencias insatisfactorias (p. ej., por falta de habilidades sexuales o mala comunicación de sus necesidades). El uso de ciertos fármacos, como los antidepresivos, anticonvulsivantes  pueden reducir el deseo sexual, al igual que el exceso de alcohol. Las fluctuaciones y cambios en los niveles de las hormonas (p. ej., en la menopausia, durante el embarazo, con el ciclo menstrual) pueden afectar el deseo sexual. Por ejemplo, pueden contribuir la vaginitis atrófica y l al umento de la prolactina .

Las mujeres con trastorno del deseo/interés sexual suelen estar ansiosas, tener una mala autoimagen y labilidad emocional aun sin un trastorno clínico del estado de ánimo.

En el trastorno del deseo/interés sexual, las motivaciones para estar sexualmente excitada son pocas o no existen. La disminución es mayor que la que podría esperarse por la edad y el tiempo de la relación.

A menudo, las causas implican factores psicológicos primarios (p. ej., depresión, ansiedad, estrés, problemas de relación) y/o experiencias insatisfactorias (p. ej., por falta de habilidades sexuales o mala comunicación de sus necesidades). El uso de ciertos fármacos, como los antidepresivos, algunos anticonvulsivos y betabloqueantes, puede reducir el deseo sexual, al igual que el exceso de alcohol. Las fluctuaciones y cambios en los niveles de las hormonas (p. ej., en la menopausia, durante el embarazo, con el ciclo menstrual) pueden afectar el deseo sexual. Por ejemplo, pueden contribuir la vaginitis atrófica y la hiperprolactinemia.

El deseo sexual de las mujeres varía naturalmente con el paso de los años. Los altibajos generalmente coinciden con el comienzo o el final de las relaciones o con grandes cambios en la vida, como embarazo, menopausia o enfermedad. Algunos medicamentos que se usan para tratar los trastornos del estado de ánimo también pueden provocar la disminución del deseo sexual en mujeres.

Si tu falta de interés en el sexo continúa o regresa y te causa aflicción, puedes tener una afección llamada «trastorno del deseo sexual hipoactivo».

Síntomas

Los síntomas de poco deseo sexual en mujeres comprenden los siguientes:

  •    Falta de interés en cualquier tipo de actividad sexual, incluso en la masturbación
  •    No tener fantasías ni pensamientos sexuales nunca o casi nunca
  •    Preocupación por la falta de actividad o de fantasías sexuales

Cuándo consultar al médico

Si te preocupa la falta de deseo sexual, habla con el médico.La solución podría ser tan sencilla como cambiar un medicamento que estás tomando y mejorar cualquier enfermedad crónica, como presión arterial alta, diabetes o corregir una deficiencia hormonal.